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16.10.2008.

PAKISTAN: Enterradas vivas en nombre de la tradición.


Por: Maite Vaquero Oroquieta

La vida o la muerte de las mujeres de todas las edades en Pakistán dependen todavía a menudo del “honor” de la familia.

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PAKISTAN: Enterradas vivas en nombre de la tradición. 

La vida o la muerte de las mujeres de todas las edades en Pakistán dependen todavía a menudo del “honor” de la familia.

Hace unos meses, ya escribíamos acerca de este tipo de crímenes, es esa ocasión nos centramos en Jordania. Ahora la noticia nos acerca a Pakistán, país que ocupa el lugar nº 136 en cuanto al Índice de Desarrollo humano, a través de la agencia Irin (www.irinnews.org), de las Naciones Unidas.  

Hace varias semanas, miembros armados de una tribu de Baloutchistan se llevaron a cinco mujeres fuera de su pueblo, les causaron heridas y las enterradas vivas en la maleza. 

Según la Comisión Asiática de los Derechos Humanos (AHRC), estas cinco mujeres provenían del pueblo de Babakot, a unos 80 kilómetros de Osta Mohammad, la primera ciudad de la región de Jaffarabad, en la provincia de Baloutchistan.  
 
Tres de ellas eran adolescentes. Las otras dos eran sus madres. Según la AHRC, sus cuerpos habían sido parcialmente devorados por animales salvajes.
 

Estas mujeres han sido asesinadas porque las adolescentes habían intentado tomas sus propias decisiones en el tema del matrimonio, un derecho que la ley pakistaní reconoce a todo adulto, hombre o mujer.  Sin embargo, aún hoy día, se sigue matando a las mujeres que toman este tipo de decisiones en nombre del”honor “de su familia.

 
Según la fundación Aurat, una organización no gubernamental (ONG) de Lahore, 90 mujeres han sido víctimas de asesinatos de”honor “durante el primer trimestre de 2008.  

Siempre según esta misma ONG, hay que contabilizar más de 400 muertes de este tipo en 2007 sólo en la provincia de Sindh. Según la Comisión Independiente de los Derechos Humanos de Pakistán, se han cometido 636 asesinatos de “honor “en 2007, y el balance podría ser mayor ya que muchos de estos crímenes no son declarados.  

Los espantosos asesinatos cometidos en  Baloutchistan han permitido atraer la atención sobre los crímenes cometidos contra las mujeres en nombre de la “tradición”. Yasmin Bibi, senadora, ha realizado la pregunta en el Parlamento, argumentando que su religión da a las mujeres el derecho de casarse libremente.  

Iqbal Haider, un eminente activista en la lucha por los derechos humanos ha indicado que es sencillamente inaceptable. Y habría que poner fin a estas prácticas arcaicas y escandalosas y asegurar el respeto de los derechos, de la vida y de los bienes de los ciudadanos, como garantiza la constitución, ya que es una de las funciones cruciales de las instituciones democráticas. El gobierno ha ordenado la apertura de una investigación.   
 
Cada día, las mujeres son víctimas de violencias y de maltratos. La fundación Aurat ha indicado 1.321 casos de violencia contra la mujer a lo largo de los tres primeros meses del año 2008.  
 
Además de los asesinatos de “honor”, cuyas víctimas son mujeres que habrían manchado el  “honor” de sus familias al escoger casarse con la persona de su elección o al adoptar comportamientos  considerados como  “ilícitos”, este tipo de violencia puede manifestarse igualmente bajo la forma de costumbres consistentes en entregar a las mujeres a las tribus rivales para arreglar peleas.  
 
Estas tradiciones son conocidas bajo el nombre de « swara » o « vani ». Asimismo, los matrimonios precoces, de niñas de apenas 8 o 10 años, no son raros.

 
Los asesinatos en los que la causa sería una relación extramatrimonial, -de mujeres y a menudo de los hombres con los que ellas tendrían relaciones- son conocidos bajo el nombre de « karo-kari », o « mujer negra, hombre negro », en las regiones de Sindh, de Punjab y de  Baloutchistan donde se comenten más asiduamente.   
 
El miedo a la tradición influye grandemente en la vida de las mujeres. Así ha explicado Rabea Bibi, de 45 años mientras esperaba a las puertas de la universidad de su hija. : “No dejo jamás a mi hija, que tiene 17 años, salir de casa o que vuelva de la universidad sola. Si intercambia, incluso accidentalmente, una mirada con un hombre, se arriesga a ser considerada como « inmoral ». En nuestra sociedad, esto podría costarle la vida”.
 

A nivel internacional, la organización “Mujeres Viviendo Bajo Leyes Musulmanas” (WLUML), red de mujeres afectadas por leyes, escritas o no escritas, derivadas de interpretaciones del Corán íntimamente mezcladas con las tradiciones locales, lanzó una campaña para terminar con el despiadado abuso de la cultura religiosa para justificar la muerte de mujeres como castigo por violación a las normas impuestas del comportamiento sexual. Esta organización se creó durante los años 1984-1985 en respuesta a una situación de hecho.  La campaña está inspirada en las luchas de las mujeres en Pakistán, Indonesia, Irán, Nigeria, etc.  

El Consejo de Europa prepara una propuesta para que sus 47 miembros actúen de manera conjunta en contra de los asesinatos por honor, que no son dignos de respeto.

En 54 Estados del mundo se incrementa esta práctica, sobre todo en los países musulmanes y árabes. También en Europa, en círculos de emigrantes, se da este fenómeno. Según Amnistía Internacional, decir que estas acciones se deben a la cultura y a la tradición es falso.

El Consejo de Europa quiere luchar contra esta práctica ya que da igual que se roce  la religión, la tradición o la cultura, pues se trata de defender los Derechos Humanos.  

Aunque esta práctica sea asociada con la cultura Islámica y Musulmana, es un tema muy debatido en las comunidades religiosas musulmanas y muchas autoridades de esa religión se han pronunciado en contra. Hay teólogos que dicen que la práctica no es islámica.  

Trabajemos, por tanto, por erradicar estas acciones inadmisibles para toda razón.  


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