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Enviar a un amigo21.11.2008.
María Jesús Lorente Ozcáriz: “Ser empresaria es un reto diario”
Por: Adriana Ortiz
La presidenta de la Asociación de Emrpesarias Aragonesas ha comentado, en una entrevista para Aragón Liberal, los objetivos y funciones de la asociación, los sectores en los que las mujeres empresarias desarrollan sus actividades, el perfil de la mujer en el mundo empresarial, su ámbito laboral, los retos y dificultades a los que se enfrenta diariamente, así como las cualidades y claves necesarias para ser una buena emprendedora.
María Jesús Lorente Ozcáriz, presidenta de la Asociación de Emrpesarias Aragonesas (ARAME) ha comentado, en una entrevista para Aragón Liberal, los objetivos y funciones de la asociación, los sectores en los que las mujeres empresarias desarrollan sus actividades, el perfil de la aragonesa empresaria, su ámbito laboral, los retos y dificultades a los que se enfrenta diariamente, así como las cualidades y claves necesarias para ser una buena emprendedora. ¿Cuáles son las funciones de la Asociación de Empresarias Aragonesas? La función principal es dar cobertura a todas las asociadas. ARAME pretende ser una red que ponga en contacto los intereses que las mujeres empresarias tenemos en común. Por otro lado, una emprendedora puede pertenecer a una asociación sectorial y a su vez, pertenecer a ARAME ya que son complementarias. Por tanto las mujeres encuentran una doble ventaja. Primero, pertenecer a una asociación sectorial de la cual recibirán apoyo e información al nivel del sector al que se dirige y, posteriormente, si pertenecen a ARAME tendrán un apoyo por el hecho diferencial de ser mujer. ¿Y los objetivos de ARAME? El primero, y dadas las circunstancias que tenemos en este momento de crisis económica, es intentar mejorar la competitividad de las empresas de nuestras asociadas. El segundo, promover el desarrollo de la mujer empresaria, es decir, que las mujeres no tengan miedo al autoempleo, a emprender y finalmente ser empresarias; tres niveles muy distintos. Posteriormente, conseguir que las mujeres tengamos las mismas posibilidades en el mercado laboral con todo lo que eso lleva; y acceder en igualdad de oportunidades al mercado laboral, donde haremos especial hincapié en la formación, elemento básico. Asimismo, proporcionar apoyo a las emprendedoras, promover la formación integral de la mujer en el mundo empresarial y fomentar el asociacionismo, es decir, que la gente sepa que pertenecer a una asociación es un valor añadido. ¿Cuántas mujeres componen la asociación? En este momento son 99 asociadas. Está bien para lo que suele ser una asociación y nuestro objetivo es ampliarlo. Hay sectores que todavía no los hemos movilizado y hay actividades en las que todavía no nos conocen. ¿Qué sectores o tipo de negocio prefiere la mujer en el mundo empresarial aragonés? Sobre todo el sector servicios, hay pequeños comercios, pequeñas y medianas empresas. Más concretamente ropa, flores, artesanía, cuidados intensivos, ayuda a domicilio, peluquerías, estética, despachos de abogadas, psicólogas, veterinarias, hoteles rurales, turismo rural, pequeños restaurantes pero, afortunadamente, empezamos a entrar en actividades propias de hombres como en el sector de la construcción, o en desguaces y el sector automovilístico. Falta mucho todavía, pero se va rompiendo esa brecha. ¿Cuál es el perfil de la mujer empresaria en Aragón? Es una mujer joven, universitaria, con estudios superiores y que utiliza mucho las nuevas tecnologías. Se está dando un foco muy importante, el de la mujer en el ámbito rural. Ella ha conseguido la fórmula para salir y no tener que abandonar su mundo: el autoempleo. Crean empresas pequeñas, familiares cuya actividad empresarial está destinada al sector servicios, y, además, tiene unos valores que le diferencian de la competencia. ¿Cuál es la media de edad de las mujeres empresarias en Aragón? La media es de 37 años. Hay mucha gente joven y mucha gente mayor. ¿Cuál es el ámbito laboral en el que se desenvuelve la mujer empresaria? El desempleo es mayoritariamente femenino y es un tema que hay que lidiar. Por otro lado, las mujeres tienen estudios universitarios, la cualificación que obtiene es mayor y el rendimiento también es mayor pero se dan paradojas, por ejemplo, los catedráticos son hombres. En la vida laboral de la mujer hay que tener en cuenta el parón biológico, entre los 25 y 35 años. Las mujeres paran y los hombres lo aprovechan profesionalmente para seguir avanzando. Por tanto, cuando las mujeres vuelven al mundo laboral, se encuentran con otra generación y desempeñan puestos de nivel inferior con una jornada parcial. También hay excepciones, pero son eso, excepciones. Hay que luchar e ir cambiándolo, pero no se hace de la noche a la mañana. ¿Cuáles son los retos y dificultades a los que, actualmente, se está enfrentando la mujer para ser empresaria? El reto con el que se encuentra una mujer a la hora de ser empresaria es el mismo al que se enfrenta el hombre porque la administración exige lo mismo. Hay que gestionar de la misma manera que gestiona un hombre, es decir, hay que tener formación, técnica y herramientas para no equivocarse. Por otro lado, hay muchas dificultades. Nos encontramos con un entorno en el que es muy difícil obtener crédito, si te lo dan es muy elevado, y además, hay que saber qué sector o actividad elegir para poner una empresa. El ser empresaria es muy difícil, pero hay que seguir generando ideas y ponerlas en práctica. Lo que pedimos es que se nos tenga en cuenta, que se nos ayude y que las situaciones sean ventajosas, porque las mujeres tienen vida familiar, laboral y personal. Pero, sobre todo, nos gustaría que la sociedad viera que por el hecho de ser mujeres, no somos distintas: gestionamos la empresa de la misma manera que los hombres, y nos enfrentamos a los mismos problemas e intentamos salir de la crisis de la misma manera que lo hacen ellos. Las empresarias ¿reciben ayudas o algún microcrédito? Sí, por ejemplo, el Instituto del Crédito Oficial (ICO), una entidad pública. A través de las asociaciones es donde las empresarias tienen acceso, de una manera más fácil, a estas entidades públicas que dan ayudas con unas condiciones más ventajosas para la mujer empresaria. Por otro lado, también hay entidades financieras que llegan a acuerdos de colaboración con los gobiernos autonómicos o con el gobierno central para gestionar este tipo de ayudas. ¿Qué diferencia hay entre los créditos que estas entidades dan a los hombres y los créditos les dan a las mujeres? Por ejemplo, esa ayuda un hombre no lo puede pedir y la mujer sí. Lo que queremos es igualdad, pero para obtenerla muchas veces es necesaria la discriminación positiva. Yo no estoy de acuerdo con la discriminación positiva, pero hay veces que no hay más remedio que acceder a ella. También los hombres pueden acceder al ICO en igualdad de condiciones, pero hay determinados microcréditos que son específicos para mujeres empresarias. ¿Hay mujeres que crean una empresa y, posteriormente, el negocio no prospera? Sí, muchas. ¿Cuáles son las causas? Las causas para las mujeres empresarias que van a crear una empresa y luego su negocio no prospera, son las mismas causas que las que les ocurren a los hombres. Una empresa necesita tres años para consolidarse y es necesario dejarse aconsejar por asociaciones como ARAME o como SAGME, que te ayudan a desarrollar tu plan de viabilidad y a hacer una valoración del entorno, además de saber cuál es la necesidad del mercado y tener en cuenta el diagnóstico interno y externo del mismo. Una las causas que lleva a las mujeres a no crear un negocio, o a que fracase el que han puesto en marcha, es no atreverse; el miedo. Miedo a no tener garantizado un sueldo fijo todos los meses. Cuando una persona se enfrenta a ser su propio jefe, uno se lanza al vacío, es una aventura, es apasionante, tiene muchas recompensas y como persona, como profesional creces; pero te lanzas al vacío. Cuando una mujer tiene una familia, surge la necesidad de tener a final de mes un sueldo mínimo, por eso la mujer es ella y sus circunstancias. Es difícil y no se cuida ni fomenta la cultura de ser emprendedor. ¿Cómo se fomenta la cultura de ser emprendedora? A través de la formación, de cursos, seminarios, de que la gente lo vea en positivo. Tiene muchos problemas, pero hay muchas satisfacciones ya que de la nada, has creado algo. Te crea adicción y terminas diciendo ‘esto me gusta’ con todos los sinsabores que tiene. Ser empresaria es un reto diario. Tienes que tener madera y cualidades para ser emprendedora. ¿Qué cualidades? Dotes de liderazgo, de comunicación, empatía, dotes de mando, de autoridad, saber mandar. Saber afrontar la crisis, gestionar, valorar las cosas en positivo y sobre todo saber que tú con tus herramientas y con tu gestión eres capaz de salir adelante y eres capaz de generar ideas, como empresario todos los días tienes que saber qué es lo que tienes que hacer, mientras que como trabajador, te dicen lo que tienes que hacer. Para finalizar ¿cuáles son las claves para ser una buena empresaria? Lo que destacaría para ser una buena empresaria es que creas en tu proyecto, que tengas fe e ilusión en él. Aunque tengas sufrimientos y no puedas más, es necesario creer porque, en el fondo, estás creyendo en ti y si crees en ti, estás creyendo en tu proyecto. Es necesario saber que eres capaz de sacarlo adelante, tener confianza plena y absoluta además de saber que tu proyecto es válido, que estás ahí y que te van a comprar mucho.









