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28.11.2008.

COMPRENDI....


Todos los días me levantaba de mal humor con una angustia tremenda, miraba a mi marido y no sentía nada. El amor había desaparecido, es más cierto rencor empezaba a anidar en mi alma. Un rencor sordo que hacía que me doliera el pecho...

2 comentarios


COMPRENDI....
 
 
Todos los días me levantaba de mal humor con una angustia tremenda, miraba a mi marido y no sentía nada. El amor había desaparecido, es más cierto rencor empezaba a anidar en mi alma. Un rencor sordo que hacía que me doliera el pecho. Un rencor de haber pasado al lado de un hombre tantos años para nada. El apenas me miraba, no me escuchaba, no le divertía hablar conmigo, no me encontraba atractiva ya.


Sufrí mucho hasta no sentir nada de nada, vivir como en una nebulosa flotante sin posarme en el suelo, con miedo a vivir la realidad de mi vida. Me negaba a eso y me aturdía con mil actividades, lecturas y amigas. Pensé que mi marido tendría una aventura, pues ni me rozaba.


Por las noches se metía en su despacho, una vez entreabrí la puerta y vi. Como sacaba una foto del cajón, la ponía sobre el escritorio y la miraba.


La curiosidad me devoraba. Una noche que él no cenaba en casa, entré en su despacho, abrí el cajón y saque la foto. Era de una chica preciosa, con el pelo negro y grandes ojos, sonreía a la cámara y se la veía feliz. Sentí pavor al verla, era verdad que me engañaba con otra, ahí tenía la prueba, ¡que tristezas! Se me llenaron los ojos de lágrimas. Cuando me serené un poco volví a mirar la foto. ¿Quién era? Me recordaba algo vagamente. Ese era el amor de mi marido, que tristeza sentí.


De repente me quede helada, esa chicas sonriente, joven y guapa…..era yo.


Las lagrimas surgieron de mis ojos……………. Y entonces comprendí


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