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29.1.2009.

Desde mi trinchera liberal: ¿Quebrará España S.A.?


Por: Fernando Ínigo

No es, o no pretende serlo, un titular incendiario. Aclaro que no la veo como opción descartable, y sé que está circulando como hipótesis de trabajo por las moquetas de las plantas altas. Algunas consideraciones.

15 comentarios


Decia el viejo profesor que estructura es lo que dura y lo demás es coyuntura. España está abocada al deficit público estructural porque, sencillamente, la competitividad de las empresas españolas no puede cuadrar el abultado gasto público.

Una forma de aumentar la competitividad sería bajar los salarios. Sin embargo, para eso es indispensable hacer bien los números, y el gobierno ha fallado estrepitosamente en sus cálculos, sospecho que con plena advertencia. Así, en la mayoría de los soviéticos convenios colectivos, se está pactando un incremento salarial del 2%, que es la cifra de inflación para el 2009 sostenida por el gobierno en los Presupuestos Generales del Estado. Es una cifra que nadie se cree pero que sirve de clavo ardiendo, y a ella se han agarrado los sindicalistas del cuento para subir los salarios. Claro que va a haber más paro en España. Si los empresarios no consiguen ser más competitivos vía moderación salarial, lo serán via recorte de plantillas. La competitividad sigue siendo una palabra maldita en el diccionario de la economía española.

Y no hay ninguna esperanza de que España recorte el gasto público. El Estado sigue siendo una poderosa maquinaria de generar estómagos agradecidos y su correspondiente voto cautivo. El empleo público sigue aumentando en España a pesar de la crisis, descompensando la balanza y aumentando el gasto público. A esto hay que sumar toda la constelación de nacioncitas insaciables que componen España o lo que de ella queda. Los asesores, los palacetes, los coches oficiales, los experimentos sociales, la nómina de nunca acabar. Los planes de rescate de Zapatero, los dineros para aquí, las inyecciones para allá, la financiación pública es infinitamente elástica, debe creer Zapatero. Todo muy keynesiano y por ello, desastroso.

En estas condiciones, ¿Cómo bajar impuestos? Impensable. ¿Cómo reducir el Impuesto de Sociedades en España, y ponerlo, al nivel, pongo por caso de Alemania? Imposible. Todo el mastodonte público recae sobre la espalda del tejido productivo. La única solución sería reducir gastos o aumentar ingresos, es decir, impuestos. Y no reducirán gastos porque eso quita votos, y el pan para hoy debe continuar hasta que llegue el hambre mañana. ¿A qué político le importa el mañana?

A veces se olvidan las nociones básicas. España es uno de los países que más recurre a la financiación externa. Pero para que alguien te financie, antes debe asumir que eres financieramente viable. Hace escasos días, la Agencia de Clasificación Standard and Poors rebajó la clasificación de la deuda pública española, colocándola en "vigilancia con perpestiva negativa". Hace aún menos días, el aviso lo dio Coface, aseguradora internacional del crédito. Estos avisos tienen una traducción inmediata en mayores costes de financiación, ya que se utilizan para medir riesgo/país de impago de esa deuda. A menor calificación, mayor riesgo de impago, y por tanto, más caro prestan. Si es que lo prestan y, volviendo al título del artículo, no fuerzan la quiebra de España SA. Al final, es la cuenta de la vieja y esa no suele fallar.

Todos tenemos una pregunta para usted, Sr Zapatero. Lo malo es que usted sólo tiene una milonga para mí, y un puesto en la cola del paro a poco que me descuide. Es la España del progreso.


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