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26.6.2009.

0bsesión por descalificar


Por: Manuel de la Hera

Antes las señales de tráfico se ponían con alguna razón, las normas también, ahora se pretende forzar la transgresión de lo natural y se descalifica al que advierte que ese no es el camino.

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0bsesión por descalificar


Hace ya bastantes años, cuando se empezaron a poner nuevos símbolos para ordenar el tráfico en las carreteras españolas, que un conductor no hizo caso de la señal STOP que estaba colocada en un lugar de muy buena visibilidad, tanto a la derecha como a la izquierda, en un cruce de carreteras. Estaba la señal de STOP y también una pareja de la Guardia Civil de Tráfico que no hacía más que observar y también un SEAT 6OO que pretendía girar a la izquierda en ese cruce. El día estupendo y a una hora en la que la visibilidad era máxima.


El hombre del 600 disminuyó la velocidad - que tampoco era tanta - miró a su derecha y a la izquierda asegurándose bien de que no venían otros coches y con toda tranquilidad, pero sin parar, siguió adelante. En ese preciso momento los de la Guardia Civil le hicieron seña de que parara; cosa que hizo sin dudar y sin temor alguno porque creía que había actuado bien, igual que siempre lo hacía en ese mismo lugar. Uno de los guardias le dijo, con su mejor tono amistoso: La palabra inglesa STOP quiere decir parada absoluta; puede seguir.


Era tiempo de enseñanza y no hubo sanción, pero les puedo asegurar - ya lo creo que lo sé - que a aquel conductor no se le ha olvidado la lección; no valen las interpretaciones personales cuando hay algo que indica de forma clara lo que se debe hacer y caso de que se decida no hacer caso de ello hay que atenerse a las consecuencias que, por lo general, ya no serán las de unas palabras amables sino una sanción acorde con la importancia de la transgresión.


Lo malo es cuando se intenta cambiar las normas existentes, incluso las que están fundadas en la Ley Natural, en esa que es expresión de la dignidad y del valor de la persona humana, que se manifiesta tal cual es a través de ella; tal como la define un amigo (Perseo) que sabe mucho de estas cosas.


Y no sólo que las cambien a su gusto sino que, además, descalifican a los que dicen no estar de acuerdo con esos cambios, empleando para ello frases que no tienen nada de amabilidad. No hay el más mínimo parecido con la actuación de aquellos buenos hombres de la Guardia Civil que enseñaban lo que quería decir, con toda exactitud, la señal de tráfico STOP.


Hay quien corta en seco a los que, con toda la autoridad de la verdad, dicen que abortar es matar. Los descalifican diciendo que, como siempre, están fuera de lugar; fuera del lugar que ellos ocupan, que se les antoja que es el más idóneo para los tiempos que vivimos y alguno que otro se descuelga afirmando que tales acusadores - los que no quieren que se mate - “siempre están al acecho los sectores más retrógrados” que “creen tener la patente de la moral social”.
Parece que quieren decir que no hay que hacer caso a esa norma establecida de no matar; algo así cómo que no se haga caso a ese STOP que defiende la vida; nada, usted siga adelante y trate de sortear las barreras, hágalo con habilidad y para ello le vamos a dar unas cuantas ideas. Si, a pesar de todo, usted se lleva a alguien por delante no se preocupe porque la culpa siempre será del otro; ¿cómo se le habrá ocurrido ponerse ahí?.


Parece que hay quienes piensan que se debe ir por la vida sorteando toda clase de preceptos que fijan normas de conducta acordes con la Ley Natural. Piensan que así serán más felices los hombres porque habrá menos exigencias para ellos. Pretenden anular al propio ser, al sentido de la dignidad de la persona y de su adecuado desenvolvimiento. (Perseo).


¿Por qué ese empeño en descalificar lo que para el hombre es bueno?. La dignidad del hombre se sustenta en la defensa de la verdad y ésta los hace libres.


Manuel de la Hera Pacheco

24.Junio.2009

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