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Enviar a un amigo11.7.2009.
Vacaciones
Por: José María Moncasi de Alvear
Vacaciones. Es una palabra mágica que me trae dulces sueños. Al pie de esos chopos, subido a una bici, riéndome con mi familia, disfrutando y conociendo Irlanda (mi segunda tierra)...
En el blog de José María Moncasi Vacaciones. Es una palabra mágica que me trae dulces sueños. Al pie de esos chopos, subido a una bici, riéndome con mi familia, disfrutando y conociendo Irlanda (mi segunda tierra). Estas son las que nos marcan y provocan los recuerdos más tiernos. Me encanta leer la palabra, escucharla o pronunciarla. A veces me cuesta y digo esto cuando iniciamos septiembre, ese mes en el que comienza todo. La vuelta a la oficina y los niños al colegio. Un tiempo en el que vuelve la rutina. Hoy, es diferente. Los niños no descansan, más bien cambian de hábitos y de recorrido. Me refiero, de casa al campus y del campus a casa. A un ritmo frenético. Pienso, una continuación al escolar. Esta bien esto de las actividades lúdicas aunque discrepo al organizarse fuera del entorno familiar. La vida es así. En nuestro caso, los hijos disfrutan de esa “escuela de valores” que son los abuelos. Si no existiese esa casa familiar los más pequeños no aprenderían de los mayores. Irlanda, aún puede esperar. Aprender a cumplir con sus obligaciones (deberes de verano, encargos caseros), a convivir y a preparar una maleta, programar una excursión o solucionar un imprevisto. Y ello les hace crecer física, psíquica y espiritualmente. En definitiva, madurar y convertirse en personajes con personalidad propia. En verano todos los mayores nos convertimos - por unos días - en profesores de ilusión, de diversión, de educación, de compañerismo y amistad. De vida, en una palabra. ¡Feliz verano!Vacaciones









