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28.8.2009.

Para ser artista hay que pasar necesidad


Por: Manuel de la Hera

Ella ha dicho esa frase sabiendo bien lo que decía; por experiencia personal lograda a lo largo del tiempo y porque la necesidad que ahora siente la impulsa a la lucha - por dura que sea - para seguir siendo artista, para dominar la situación con arte.

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Ella ha dicho esa frase sabiendo bien lo que decía; por experiencia personal lograda a lo largo del tiempo y porque la necesidad que ahora siente la impulsa a la lucha - por dura que sea - para seguir siendo artista, para dominar la situación con arte, para moverse con seguridad y delicadeza en ese escenario que es su propia vida y que ella lo contempla con la mirada del alma. Con esa mirada a la que nadie más que ella misma - su creadora - tiene acceso y que responde a un deseo infinito de encontrarse con la verdad que a toda persona llama.


Ella aparece en su escenario tal y como corresponde a la demanda del papel de ese momento; algo que en sí es poco más que un apunte o tal vez una sugerencia leve, algo que no acaba de definirse en un fondo de niebla o de sombras, algo que puede ser como una chispa de luz o de fuego a las que hay que convertir en una cascada de luces que a todas partes llegue y a nadie incomode o tal vez en ese fuego que hace arder de entusiasmo a quienes pasan por la vida con la frialdad en el alma y sólo han podido conocer lo que no tiene valor ni alegría.


Ella sabe que quienes tienen la atención puesta en lo que cobra vida en el escenario están allí porque algo necesitan; algo que no es lo mismo en cada una de esas personas, algo que puede ser más o menos parecido en el fondo pero que se diferencia mucho en la calidad y también en la intensidad. Hay quienes tal vez se encuentran allí porque alguien les invitó y aceptaron por compromiso y hasta dejando alguna otra cosa que le apetecía más. ¿Cómo llegar a cada persona y ser capaz de entrar con éxito en su ánimo?. ¿Cómo hacerle sentir que se está muy cerca de esa persona, de cualquiera que sea?.


Ella ha sentido necesidad de ser entendida en su Arte, en su forma de comunicar a todos los demás lo que en su alma es luz de vida, luz de amor, luz firme capaz de orientar los pasos de quienes no saben, no pueden o no quieren dar a su caminar la armonía de la vida; esa armonía que a nadie puede molestar porque sus pasos están bien medidos y acordes con la verdad del amor.


Ella pasó necesidad, quizá desde bien temprana edad o tal vez con más años. Toda persona sabe de dificultades en su vida y de aspiraciones que no podían lograrse por alguna que otra razón. A veces esas dificultades, que se presentan de improviso y con fuerza arrolladora, son capaces de disminuir el ánimo y de llevar a la mente la idea - que se hace fuerte - de que ya para nada o para bien poco se sirve. ¿Luchar contra la adversidad?. Parece que faltan fuerzas para ello. ¿Qué hacer Díos mío?.


Ella, ahí la tienes, quiso y supo sacar fuerzas de la necesidad que en su vida aparecía, quizá en los momentos más inoportunos, cuando más se necesitaba de todo cuanto ella podía. Tal vez pase inadvertida, a alguna gente, esa fidelidad a su vocación, ese noble empuje del alma que sabe vencer a cualquier debilidad, pero siempre habrá un momento en el que alguien de esa gente llegará a comprender la firmeza y calidad de ese esfuerzo que supo hacer, con brillantez, aquella persona que sufrió necesidades personales.


Ella es conocida por ti mismo, quienquiera que seas; pero si ahora no recuerdas su nombre te diré que eso es lo de menos. Ponle tú el nombre tan pronto como seas capaz de recordar cuales fueron los esfuerzos, muchas veces heroicos, de tu propia madre, para que tú no te dieras cuenta de las necesidades que ella afrontaba y vencía en beneficio de la familia.


Ella, como toda mujer, es capaz de hacer maravillas porque sabe sufrir y vencer a la adversidad.


Manuel de la Hera Pacheco.-