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30.8.2009.

Influencia de las políticas económicas en los roles dentro de la familia, por Alejandro Lara


Por: Colaborador

A lo largo de los años las políticas económicas de los estados han tenido la capacidad de influir en muchas áreas de la vida de las personas. Una de esas áreas es precisamente el ámbito de la familia y los roles dentro del núcleo familiar.

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Los gobiernos de los estados tienen dos tareas fundamentales: garantizar la seguridad de los individuos, mediante un estado de derecho basado en leyes, y la promoción humana de las personas, es decir, el bien común. Todo lo demás deber partir de estos dos fines básicos. En el modelo para lograrlo radica la diferencia entre los gobiernos llamados de izquierda, de derecha y de centro. Los gobiernos ejercen su influencia en la sociedad mediante políticas en los diferentes ámbitos, una de las más importantes es la política económica.

A lo largo de los años las políticas económicas de los estados han tenido la capacidad de influir en muchas áreas de la vida de las personas. Una de esas áreas es precisamente el ámbito de la familia y los roles dentro del núcleo familiar. Durante mucho tiempo la mayoría de los gobiernos no les preocupaba mucho el tema de la familia, y lo dejaban más bien al margen de sus políticas. Por tanto, las políticas que regían eran las impuestas por grupos de poder, como las grandes empresas y asociaciones con fines específicos en el campo ideológico como la masonería. Al ver las graves consecuencias que ha tenido en el entramado social el dejar en manos de estos grupos el derroto de las políticas económicas, como la baja en el índice de natalidad a niveles por debajo de la tasa de mantenimiento, el aumento en la violencia intrafamiliar, la gran cantidad de niños sin padres, etc., algunos gobiernos han decidido tomar cartas en el asunto para tratar de revertir algunas tendencias.

Podemos citar dos ejemplos. El primero se refiere a los índices de fertilidad en Francia. Hasta hace algunos años, Francia tenía uno de los índices de natalidad más bajos del mundo. Esto, aunado al rápido crecimiento de la población inmigrante musulmana, estaba cambiando la cultura y la fisonomía del país galo. Por ello, recientemente, el gobierno comenzó a implementar políticas económicas encaminadas a incentivar que las familias tuvieran más hijos mediante ayudas económicas, excepciones de impuestos, incapacidad laboral mayor tanto para el hombre como para la mujer, etc. A partir del primero de julio de 2006 entró en vigor una nueva política conocida como del tercer hijo. A partir de esa fecha, las familias francesas que tengan un tercer hijo podrán disfrutar de una excedencia especial durante un año, dotada con 750 euros mensuales.

El nuevo permiso parental pretende fomentar la natalidad y conciliar mejor la vida familiar con la actividad laboral de los progenitores. Ahora mismo Francia tiene un índice de fertilidad de 1.9 hijos por mujer, que, aunque sigue siendo bajo, es uno de los más altos de Europa, superado únicamente por Irlanda. Debemos recordar que el índice mínimo para mantener la población es de 2.1. Este tipo de políticas se han extendido en muchos otros países de Europa, como es el caso de España. Sin embargo, en este último caso todavía no se logra revertir la situación tan crítica en que se encuentra.

Otro ejemplo de este tipo de políticas es el plan Concilia que está aplicando el gobierno español desde el primero de enero de 2006 a todos los empleados de la administración pública. Este consiste en un ambicioso plan para conciliar la vida laboral y familiar que pretenden extender a la empresa privada. A partir de esa fecha, los funcionarios disfrutan de un permiso de paternidad retribuido de diez días, independiente de los cuatro meses de maternidad ordinarios de los que ya gozaban. La madre puede sumar otras cuatro semanas a cambio de renunciar a las horas de lactancia. Una de las medidas más innovadoras reside en el horario. Los empleados con labores administrativas saldrán, con carácter general, a las seis (una hora antes), con más flexibilidad para organizar su jornada. Muchas empresas grandes también tienen políticas laborales similares, como es el caso de Banco Popular, Banesto, BBVA, IBM y Microsoft.

De manera esquemática, este tipo de políticas incluyen beneficios como: el permiso de paternidad, con el cual los esposos pueden ausentarse de sus trabajos por un período de tiempo cuando su mujer tiene un hijo. Lo ordinario es la incapacidad de un mes para la mujer, pero ahora se ha extendido también para los hombres.

Reducción de jornada: el empleado podrá reducir hasta un 50% su tiempo de trabajo (con la consiguiente merma retributiva) cuando tenga hijos menores de 12 años. Bajo un esquema normal, no sería posible hacer esto, pues al no cumplir con la jornada laboral completa no tendría acceso a ciertos trabajos.

Tiempo para adoptar: consciente de que las adopciones llevan tiempo, se pretende dar un tiempo para que puedan dedicarlo a esto sin poner en riesgo sus trabajos.

Tiempo de excedencia: los empleados pueden dejar su trabajo por un período de años (entre dos y tres) para cuidar a su hijo u otro familiar. De esta manera, aunque no recibe sueldo durante este tiempo, tiene garantizado su puesto de trabajo al término de este tiempo. También se otorga hasta un mes de incapacidad, retribuido, cuando tiene un familiar gravemente enfermo.

Como podemos ver, las políticas económicas tienen la capacidad de influir, ya sea de manera positiva o negativa, en los roles que toman los miembros de las familias. El reto es hacer ver, tanto a los gobiernos como a las empresas, que el aplicar este tipo de políticas será en beneficio también para la empresa, y no sólo para el empleado.


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