Su navegador no acepta script puede que visualice incorrectamente algún elemento de esta página
Alta Eliminar






L M M J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    
 






Alimentos de Aragón

Visítanos en FaceBook
Enlace a nuestro canal de Youtube

Edita Aragón Liberal

Asociación de amigos de Aragón Liberal

Manos Unidas

nuestros blogs

enlaces recomentados

Colabora con nosotros

Correo

Asociación de amigos de Aragón Liberal

Manifiesto Libertad 2.0


EN RED:

Un millón de velas

NOTICIAS

Versión para imprimir Versión para Imprimir Enviar a un amigo Enviar a un amigo
29.10.2009.

Ideales e intereses


Por: Juan Pontejos

Para entender el presente de España nos podemos ayudar con el estudio de pasados históricos vividos por nuestros antepasados. Queda muy claro si meditamos sobre los de naciones o de imperios que nos precedieron y fueron raíces de nuestra cultura y carácter.

0 comentarios


 

      Para entender el presente de España nos podemos ayudar con el estudio de pasados históricos vividos por nuestros antepasados.  Queda muy claro si meditamos sobre los de naciones o de imperios que nos precedieron y fueron raíces de nuestra cultura y carácter. Roma, la cuna de nuestra civilización, comienza en una sola ciudad que va creciendo hasta convertirse en un imperio colosal. Era un orgullo para cualquier individuo ser ciudadano romano, luchar por Roma, pasar sacrificios por su patria y seguir los ideales romanos. Pero con el paso de los siglos los ciudadanos romanos, en una gran mayoría, se conforman con tener “pan y circo”. Ya no interesa ir a las guerras formando parte de sus legiones y por ello se contratan  “pueblos bárbaros” para que guarden y defiendan sus fronteras. Hasta que esos mismos bárbaros se reparten los amplios territorios del imperio.


      Hispania era una unidad administrativa que comprendía toda la Península Ibérica e Hispania Tingitana (zona del norte de Marruecos alrededor de Tánger). A Hispania llegan unos pocos cientos de miles de godos y someten a una población de unos 4 ó 5 millones de habitantes romanizados que poblaban toda la Península Ibérica. Durante los aproximadamente dos siglos y medio que van desde la instauración del “Reino godo de España” hasta su perdida a manos de los musulmanes en el año 711, los visigodos también han perdido unidad, cohesión y metas comunes. Constituían una monarquía electiva, pero con poderes absolutos que podía  dar o quitar riqueza a los cargos que elegía cada nuevo rey que ceñía la Corona. Con cada cambio de monarca se producía natural perjuicio para sus clanes y protegidos mientras que se premiaba a los partidarios del nuevo monarca.

     

      Tarik fue llamado por los hijos de Witiza para que les ayudase a recobrar lo perdido con la coronación de D. Rodrigo. Fue ayudado por el traidor conde Julián, gobernador de Ceuta que no solamente le permitió el paso, sino que le prestó naves para salvar el Estrecho de Gibraltar.  Un ejército de unos 7.000 hombres se enfrentó al ejercito godo en la batalla del Guadalete, las alas de este estaban mandadas por el obispo don Oppas, hermano de Witiza, y otros deudos del mismo personaje que se pasaron al bando de los musulmanes en plena batalla. Con ello rodearon al centro mandado por el propio Rodrigo derrotándolo. Con tan solo 18.000 soldados más que trajo posteriormente Muza, se lanzan a la conquista de toda la Península. Contaron con la colaboración de la primera “quinta columna” de la Historia de España, constituida entonces por los judíos, sometiendo a casi toda la población hispano-romana-visigoda en un tiempo récord. Mientras los árabes avanzaban, las ciudades conquistadas, como Toledo, fueron conservadas en la obediencia musulmana por guarniciones judías.

     

     Sólo unos pocos núcleos norteños permanecieron independientes. Al frente de ellos se situaron algunos nobles visigodos como D. Pelayo.  Se inicia la reconquista que va a durar desde el año 718, fecha de la batalla de Covadonga, hasta el 1492 en que se toma Granada. Los partidarios de Witiza no consiguieron más que migajas, a pesar de que siguieron luchando junto a los musulmanes y el traidor obispo Oppas  intentó convencer hasta a los propios partidarios de Pelayo para que se sometieran sin lucha.


      En los momentos actuales se vuelven a desfasar ideales, que se olvidan o han desaparecido. Una gran parte de la población no se rige mas que por el “relativismo” moral que es tanto como ignorar la moral por completo. Los intereses han sido moldeados por la “ingeniería social” que se nos intenta aplicar, siguiendo las teorías de Gramsci. Nos van llevando paso a paso y sin pausa a una desaparición total de la moral y de las costumbres tradicionales. Las uniones  familiares, el sostén de la propiedad privada, la educación de aptitud para el sacrificio, la fijación de metas ideales, son cualidades a erradicar porque alejan al PSOE del poder.  Es lo ideal para un partido laicista cuyos intereses consisten en apartar a la población de los principios de su cultura cristiana y europea para poder permanecer en el gobierno.


     Pero el laicismo se aplica solamente contra el cristianismo. No contra otras religiones que puedan ayudar como Tarik. Así aparece en Granada y en Asturias un nuevo partido político llamado PRUNE, ya aprobado en el registro correspondiente, que pretende extenderse a Madrid, Barcelona, Valencia y Zaragoza y presentarse a las próximas elecciones autonómicas y municipales. Entre sus fines está: “promover políticas desde la consolidación del Islam como fuente de las mismas”.

     

     Aparecen nuevos Oppas como Carod Rovira quien acaba de alabar la “buena disposición de las Comunidades islámicas para participar en  la vida social de Cataluña” y, entre muchas necedades más, añade “La religión islámica ha dejado ya un poso dentro de la cultura catalana que tenemos como herencia. Si queremos un Islam catalán con personalidad propia, identificable e identificado con el País, hemos de reconocer que es parte del País”. GEES, (grupo de estudios estratégicos), con su habitual tratamiento profundo de cada tema del que se ocupa, nos dice: “El Tripartito prefiere una Cataluña islámica a una Cataluña cristiana unida a España. Antes islámicos que españoles”. Poco más puede añadirse.

       

     Mientras tanto: Subsistimos sin verdadera libertad en un Estado donde ha desaparecido la seguridad jurídica, como estamos viendo por la utilización partidista de policía, fiscales y medios de comunicación. Todas estas menudencias no parece que preocupen a una gran mayoría de españoles. Pero España, concepto discutido y discutible según el presidente Zapatero, se va hundiendo y con ella muchos millones de españoles, cuyo único pecado es, “no hacer nada”.  Estamos comprobando el acierto de Edmund Burke al sentenciar:  “Para que el mal triunfe basta con que los buenos no hagan nada”. 

Zaragoza a 25 de octubre de 2009

Juán Pontejos 


FOTOS -