Su navegador no acepta script puede que visualice incorrectamente algún elemento de esta página
Alta Eliminar






L M M J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    
 






Alimentos de Aragón

Visítanos en FaceBook
Enlace a nuestro canal de Youtube

Edita Aragón Liberal

Asociación de amigos de Aragón Liberal

Manos Unidas

nuestros blogs

enlaces recomentados

Colabora con nosotros

Correo

Asociación de amigos de Aragón Liberal

Manifiesto Libertad 2.0


EN RED:

Un millón de velas

NOTICIAS

Versión para imprimir Versión para Imprimir Enviar a un amigo Enviar a un amigo
29.11.2009.

“El Tribunal Europeo de Derechos Humanos es un búnker”


Por: Colaborador

Entrevista de José María Ballester Esquivias a Joël-Benoît d´Onorio, Presidente saliente de la Unión Internacional de Juristas Católicos

1 comentarios


Joël-Benoît d'Onorio, Presidente saliente de la Unión Internacional de Juristas Católicos 

“El Tribunal Europeo de Derechos Humanos es un búnker” 

José  Mª Ballester Esquivias  
 

Marsellés de pro -su acento le delata- recibe a ALBA en Madrid, en una imponente sala de Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, sede del reciente congreso de la Unión Internacional de Juristas Católicos. El catedrático de Derecho Público habla de forma pausada no exenta de firmeza. Se le nota disgustado por la reciente sentencia del TEDH.  

-¿Qué  piensa de la sentencia del TEDH sobre el crucifijo? 

-Obviamente, mi apreciación  es negativa pero, al mismo tiempo, es una sorpresa a medias, Porque no me esperaba más por parte del TEDH. Da la impresión que este tribunal está alejado de las realidades, lo que es una pena para un jurista en general y para un magistrado en particular. También da la impresión -y no es la primera vez en su jurisprudencia- que el TEDH vive en un búnker no solo en sentido propio -su sede es más fea que un pecado mortal- sino un búnker ideológico, tecnocrático, desconectado de la realidad que le rodea y donde se puede practicar una especie de autismo jurídico. 

-Es decir… 

-Que se tiene una inquietud y no se sale de ella. Defender a las conciencias individuales es una posición respetable y perfectamente legítima. Sin embargo, es de lamentar que en la defensa de los derechos de la conciencia el TEDH sólo privilegia a la conciencia antirreligiosa o ‘a-religiosa’. Ese es el problema. 

-¿Qué  consecuencias va a acarrear esta sentencia? ¿Es un paso más en la secularización? ¿Es irreversible? 

-Dependerá de lo que decidan las autoridades italianas. Por lo visto, están firmemente decididas -y no sólo éstas, también personas de la oposición como el líder del Partido Democrático, que no es precisamente un beato- a no tenerla en cuenta. Creo que el Gobierno tiene intención de recurrirla. Veremos lo que pasa. 

-¿Qué  visión del Derecho tiene el TEDH? 

-Diría que el TEDH no entiende que el Derecho consta de tres niveles: el nivel ‘infrajurídico’ -asuntos no afectados por el Derecho, no hay que meter Derecho en todas partes, el nivel jurídico -el amplio campo del Derecho-, y el nivel ’suprajurídico’ que serían los ámbitos inaccesibles al Derecho. 

-¿Qué  significa esto? 

-Significa que, por una parte, el Derecho positivo no puede ir en contra de los principios intangibles del Derecho natural como permitir el homicidio, el aborto o la eutanasia y, por otra, ’suprajurídico’ también significa que la Historia no procede del Derecho. El Derecho no tiene por qué controlar sobre los sentimientos religiosos y los cimientos culturales de la gente. Y tanto el TEDH como la Corte de Luxemburgo en lo tocante a la Unión Europea ignoran cada vez más las soberanías porque si existen los derechos individuales, también existen los de las naciones. 

-¿Qué  le parecen las declaraciones del portavoz del Episcopado español que no descarta, en última instancia, una excomunión de los parlamentarios católicos que voten a favor de la nueva ley del aborto? 

-Puede que la excomunión tenga mala fama por los tiempos que corren pero, por lo menos, los obispos españoles dicen las cosas de forma clara y asumen sus responsabilidades. Ya sabemos a lo que hay que atenerse. Forma parte de los principios no negociables. 

-¿Pero no se corre el riesgo de un divorcio entre la Iglesia y la clase política? 
-El divorcio entre la Iglesia y el Estado ya ocurrió en situaciones dramáticas. Y, como se suele decir de vez en cuando en el lenguaje eclesiástico moderno, a veces hay que promover los gestos proféticos. Insisto: que cada uno asuma sus responsabilidades.
 

-Vivimos en una época de turbulencias en las que se votan cada vez más leyes que ofuscan la conciencia. Y los gobiernos que los promueven tienden a restringir el derecho a la objeción de conciencia. ¿Está éste en peligro? 

-Creo que sí. En primer lugar está en peligro por la presión mediática: se señala con el dedo a todos aquellos que no toman la dirección de los vientos dominantes. No se entiende como aún hay gente que está en contra del aborto o de las uniones civiles o del seudomatrimonio homosexual. El que no comparte esas ideas es un retrasado que no tiene su sitio en el debate público. Como dijo el profesor Beneton durante el congreso, se condena en nombre del pluralismo. Dicho de otra forma, el pluralismo sólo funciona en sentido único.

 
-¿Por qué defienden el derecho a la objeción de conciencia?
 

-Porque defendemos la libertad de los ciudadanos, sencillamente. Si los juristas -como suele ser el caso ahora, gracias a Dios- son partidarios del Estado de Derecho, han de saber que el Estado de Derecho también es un Estado de libertades y un Estado en el que la libertad también rige para las conciencias y para la verdad. 

-Se puede convertir la objeción de conciencia en un cajón de sastre… 

-Obviamente, no hay que ‘colar’ cualquier cosa dentro de la objeción de conciencia. Conviene precisar que se trata de la recta conciencia -como se dice en moral- o de la conciencia iluminada. Si no, cualquiera puede desentenderse de toda responsabilidad y exonerarse de toda penalidad porque ha ‘obedecido a su conciencia’. 

-¿Qué  le parece la visión que tienen de la religión Barack Obama y Tony Blair? Sobre todo este último, recién convertido al catolicismo. Desde fundación promueve el debilitamiento de aspectos fundamentales de la fe. Por ejemplo, cuando dice que es católico pero que hay que entender los ‘derechos’ de las minorías sexuales… 

-Tony Blair no ha culminado su itinerario de conversión. 

-¿Puede ser más preciso, por favor? 

-Que no es tan católico como el cree. 

-Corre entonces el riesgo de alejarse…. 

-Se acerca a la fe católica mientras se aleja de su doctrina. ¿Cual es su nivel de progresión dentro de la fe? Lo tendrán que determinar su director espiritual y las autoridades eclesiásticas. Es muy bonito querer formar parte de la Iglesia pero a la Iglesia no se la moldea, se la acepta tal y como es. Si se adhiere a que Jesucristo es Hijo de Dios, puede creerlo y seguir siendo anglicano. Pero si entra a formar parte de la Iglesia y si va a comulgar, ha de estar de acuerdo con las exigencias de la Iglesia. 

-¿Por ejemplo? 

-No hace falta ser un santo -desgraciadamente lo son muy pocos- pero hay unos mínimos teológicos, doctrinales y morales que hay que aceptar cuando se entra a formar parte de la Iglesia. Son -vuelvo a repetir- los principios no negociables: la familia basada en el matromonio entre el hombre y la mujer, la defensa de la la vida desde la concepción hasta la muerte y la libertad de educación. 

-¿Cuales son, en su opinión, las fórmulas más convenientes para integrar al Islam en las sociedades europeas? 

-Desde el punto de vista jurídico, es muy importante no contemplar un estatuto particular ni crear excepciones al Derecho común. En esto hablo como francés. Como sabe, no nos gusta el ‘comunitarismo’ [división de las sociedad por grupos]- . Se trata de integrar a personas, no a una doctrina o a una religión que es totalmente extraña a la cultura y a la tradicíon de nuestro continente. 

-¿Piensa que que la fórmula que se ha utilizado recientemente para la integración de los anglo-católicos en la Iglesia puede servir, desde el punto de vista canónico, para el acuerdos futuros con otras confesiones cristianas? 

-El Derecho canónico es muy flexible cuya regla de oro -plasmada en el último cánon del Código de 1983- es la salvación de las almas. Todo lo que no ofenda a la fe ni a las buenas costumbres y que pueda contribuir a la salvación de las almas y, sobretodo, que ayude a la vuelta en el seno de la Iglesia de los cristianos separados, es bienvenido. Pienso que el Santo Padre y sus colaboradores han encontrado una fórmula que conviene a todos. 

http://www.albadigital.es/2009/11/23/religion/el-tribunal-europeo-de-derechos-humanos-es-un-bunker/


FOTOS -