Su navegador no acepta script puede que visualice incorrectamente algún elemento de esta página
Alta Eliminar






L M M J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    
 






Alimentos de Aragón

Visítanos en FaceBook
Enlace a nuestro canal de Youtube

Edita Aragón Liberal

Asociación de amigos de Aragón Liberal

Manos Unidas

nuestros blogs

enlaces recomentados

Colabora con nosotros

Correo

Asociación de amigos de Aragón Liberal

Manifiesto Libertad 2.0


EN RED:

Un millón de velas

NOTICIAS

Versión para imprimir Versión para Imprimir Enviar a un amigo Enviar a un amigo
30.6.2010.

Sindicatos verticales del Siglo XXI


Por: avalpra

“Vamos a reventar Madrid”, no es una frase hecha, no es una frase de alguien que pretende destruir Madrid desde la violencia terrorista, no, es una frase que hoy, que me encuentro en Madrid por motivos profesionales, he escuchado a un ciudadano, sindicalista, sectario, de la capital de España, que entiende el derecho a la huelga como un recurso violento, eso sí, contra un Gobierno del PP.

6 comentarios


Lo motivos de la huelga de los trabajadores del Metro de Madrid, alentados por unos sindicatos totalmente apesebrados por el Gobierno Socialista que son incapaces de responder ante la “inmoralidad” de más de 4,5 millones de parados, parece ser que es debida al acuerdo en la Asamblea de Madrid de reducir los salarios de los empleados públicos, de acuerdo con la decisión del Gobierno de Rodríguez Zapatero de congelar las pensiones y reducir el salario de los Funcionarios.

Es curioso que, estos sindicatos más verticales que los del franquismo, que no saben dar una respuesta homogénea a nivel nacional contra un gobierno incapaz e inútil para acometer decisiones en tiempo y forma para enfrentarse a la crisis, de pronto, se tiran a las trincheras y deciden, en una Comunidad Autónoma curiosamente gobernada con mayoría absoluta por Esperanza Aguirre, plantear una huelga salvaje e ilegal, en el sentido de no respetar los servicios mínimos establecidos por la Administración y dejar a más de dos millones de trabajadores a su suerte.

Me pregunto, cual sería la reacción de este “valiente sindicalista”, si mañana, con los mismos argumentos que ellos aducen, un familiar próximo tuviese la necesidad de una intervención médica a vida o muerte en un hospital, que curiosamente, desde esa “racionalidad” y “derecho” del trabajador a incumplir los servicios mínimos, mantiene su decisión, o acaso, obligado por “piquetes informativos”, como ha ocurrido hoy en las cabeceras de las estaciones del Metro, de no acudir a su trabajo. Seguramente, desde su coherencia, respetaría la decisión del médico. De todas formas, estas líneas no son más que una inmersión, ante una posibilidad, que, con seguridad y afortunadamente, no se producirá.

Estamos en un momento en que la izquierda, desde todos sus ámbitos de influencia, pretenden un cambio de régimen, cuentan con un Presidente y un Gobierno propicio a esta determinación, cuentan con medios de comunicación afines, que son altavoces de su ideología y de sus propuestas y, cuentan además, con el apoyo incondicional de unos sindicatos que han perdido toda su credibilidad y que siguen el mandato de su principal proveedor de recursos.

Sin embargo, debemos seguir denunciando este tipo de actuaciones salvajes y que van en perjuicio de la ciudadanía en general y, en especial, de las clases más desfavorecidas, que son los que principalmente utilizan este tipo de transporte. Muchas gracias, señores secretarios generales de UGT y CCOO (no quiero ni utilizar sus nombres), mantengan esta forma de actuar y serán ustedes los principales responsables de la falta de credibilidad de una organizaciones, antiguas, en su funcionamiento y entregadas a un Gobierno, sectario, ineficaz y ausente, ante la crisis, probablemente la próxima convocatoria de huelga general tenga la misma participación que la última convocada en el sector público.


FOTOS -